Organiza tus objetivos paso a paso.
Registra ingresos disponibles y gastos regulares, incluyendo gastos ocasionales cuando sea posible.
Ordena tus metas por importancia y plazo.
El monto debe ser compatible con tus gastos esenciales y obligaciones. No comprometas dinero que necesitas para tus necesidades básicas.
Compara lo planificado con lo que realmente pudiste ahorrar y ajusta tu presupuesto.